Indice del artículo
Tratado práctico de presas y zafaduras
1. Presas y Zafaduras
2. Contacto
3. El trabajo de los sentidos
4. Cambio de remolque
5. Reducción de maniobras
6. Protocolo de actuacción
Todas las páginas

  • EL TRABAJO DE LOS SENTIDOS:

A menudo, nos olvidamos que poseemos cinco sentidos que nos ayudan a tener una percepción clara de lo que nos rodea.

Tendemos a utilizar los más cómodos o por lo menos, los que mayores sensaciones nos transmiten, olvidándonos, que personas que carecen de alguno de los cinco, utilizan el resto, preponderando los que nosotros infravaloramos y sólo utilizamos en situaciones muy concretas.

El tacto es uno de esos sentidos que no utilizamos con habitualidad y sólo en las ocasiones expresas recurrimos a él.

En las maniobras de rescate de una víctima y más concretamente en la fase de presa y posterior arrastre, debemos utilizar este sentido como fundamental.

Pongamos un ejemplo, en el que utilizando sólo la vista, esperamos a que una persona escape de nosotros, como si del juego del pañuelo se tratara. Si en lugar de usar la vista como sentido primario, utilizamos el tacto, os daréis cuenta con mayor rapidez de su huida, por lo que vuestra reacción será inmediata.

Ahora, traslademos este ejemplo al lugar de trabajo y nos daremos cuenta, que la vista, ha de ocuparse de aspectos como la distancia hasta el lugar de arribada a la víctima, el ciclo de olas y su llegada a nuestra situación y otras variables a las que atender, además de vigilar la posición en la que las vías respiratorias del sujeto, se mantengan permeables al gas de la vida e impermeables al liquido elemento.

Por este motivo, el concepto de tensión constante, es imprescindible y el sentido del tacto condición sin ecuánime para realizar la inmovilización y el remolque con garantías.