Salvamento Marítimo y Cruz Roja (II)

Salvamento Marítimo y Cruz Roja (II)

En octubre de 1989 se firma un nuevo convenio entre el Ministerio de Transportes Turismo y Comunicaciones (actualmente de Obras Publicas Transportes y Medio Ambiente) y Cruz Roja Española, para la Búsqueda y Salvamento de personas en peligro en la mar. Dicho convenio no se vio materializado hasta 1991-1992, fecha en la que la Administración Española decide abordar el problema con el fin de adherirse al Convenio Internacional sobre Búsqueda y Salvamento Marítimo de 1979, Hamburgo 27-04-79 (fecha de adhesión Española 30-04-93), y presenta en 1991 el primer Plan Nacional de Salvamento.

El modelo organizativo por el que apuesta la Administración es el de coordinación de todos los medios capaces de realizar tareas de búsqueda y salvamento marítimo tal y como propugnan el convenio de Hamburgo y los manuales de búsqueda y salvamento de la OMI (Organización Marítima Internacional) y siguiendo el modelo de otras organizaciones SAR (organizaciones de búsqueda y salvamento), que están compuestas por organismos e instituciones capaces de realizar tareas de Salvamento siempre bajo la coordinación y dirección de los centros dependientes de la administración del estado.

De acuerdo con estas directrices se decide la elaboración de un plan de acción conjunta, Dirección General de la Marina Mercante y Cruz Roja Española en el año 1992, y tras definir los aspectos logísticos y operativos en las que debe encuadrarse la cooperación en materia de Salvamento entre ambos.

Cruz Roja Española reduce la cobertura que había asumida en años precedentes con las embarcaciones nivel A y se centra principalmente en los niveles de actuación B y C. Es decir que CRE despliega sus recursos (incluidas las antiguas embarcaciones de nivel A) destinados a la búsqueda y salvamento en el mar, dentro del limite de las 12 millas de los puntos más salientes de la costa, sin perjuicio de que con carácter transitorio y en supuestos de emergencia donde no exista cobertura por unidades de la DGMM puedan ser requeridas para intervenir las embarcaciones de CRE.

Dicho plan de acción permitió además la realización de determinadas acciones, como reparación de embarcaciones, compra de vestuario, contratación de patrones, etc., que posibilitó la revitalización del servicio de Salvamento Marítimo de Cruz Roja, y la aparición de nuevas expectativas.

continuará…

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